Muchas veces nuestras imágenes salen desenfocadas por tener una profundidad de campo muy pequeña.
La profundidad de campo es el nombre que se le da al efecto que se consigue con la cámara para enfocar una parte de la imagen y desenfocar otra parte, resaltando con éste efecto el sujeto principal de la fotografía.
Cuando dejamos que la cámara decida la apertura del diafragma estamos comprometiendo la posibilidad de lograr una imagen enfocada. Si queremos tener un control sobre el grado de nitidez de la imagen tenemos que olvidarnos del colocar la cámara en automático.
Cuando tomamos control de la apertura del diafragma o cuando utilizamos en las cámaras compactas las opciones de paisaje, close up, etc, estamos diciéndole a nuestra cámara que tanto debe cerrar o abrir el diafragma.
Mientras más abierto está el diafragma, más corta será el área de la fotografía que saldrá enfocado, mientras más cerrado, más área estará en foco. Mientras más cerca está el sujeto de la cámara, más corta será la profundidad de campo, mientras más largo el lente (teleobjetivo) más corta será también la profundidad de campo.
Sólo la experiencia nos irá mostrando cuál apertura del diafragma, cuál distancia y qué tipo de lente necesitamos para poder obtener el enfoque necesario para la imagen que queremos hacer.
Lo importante es poder reconocer la causa del desenfoque en nuestras imágenes para dar una solución adecuada.
Las 5 causas principales son:
1.La cámara enfoca en el lugar equivocado
2. Hay muy poca luz y la cámara no puede enfocar
3. La cámara se mueve mientras el diafragma está abierto
4 .El sujeto se mueve mientras el diafragma está abierto
5. La profundidad de campo es muy corta




