En todos los tutoriales que encontramos en Fotosigno, siempre se sugiere empezar creando una copia de la imagen. ¿Por qué es esto tan importante?
En primer lugar para preservar la imagen original. Si tenemos algún problema y deseamos volver atrás o recuperar algún detalle de la imagen tal y como empezamos, allí la tenemos. Además, si queremos comparar algún cambio que hicimos, es importante contar siempre con esta imagen original.
En segundo lugar, cada vez que abrimos una imagen nueva, ésta siempre está bloqueada, aparece en la paleta de capas, con el nombre de “fondo” y con un candado. Lo que significa que ésta capa no se la puede mover borrar (sólo se puede borrar cuando hay otras capas) o transformar. Si necesitáramos moverla o transformarla, de todas maneras necesitaríamos una copia adicional y si ya vamos muy adelante en el proceso, no podríamos devolvernos a crear una, sin perder el trabajo que ya hayamos hecho.
¿Cómo se crea ésta copia?
Aunque es una pregunta muy sencilla, para quienes apenas comienzan a trabajar con Photoshop, esto es todo un misterio. Photoshop nos permite colocar el mouse y sosteniéndolo arrastrar y mover las capas.
Una vez abrimos la fotografía, vamos a la paleta de capas (si no la vemos, vamos al menú: Ventana> Espacio de trabajo> Restaurar ubicaciones de paleta). En la paleta de capas vemos que la capa de fondo aparece resaltada en azul, colocamos el mouse sobre ella y la arrastramos hasta el icono que aparece en la parte de debajo de la paleta en que hay una hoja con una esquina doblada (éste es el icono de crear nueva capa).
Al arrastrar la capa de fondo hasta allí, se crea una nueva imagen, idéntica a la original, pero a la que si podemos modificar, mover y transformar. Esta nueva capa se llama “Fondo copia”, si queremos cambiarle de nombre, le damos clic derecho y haciendo clic en propiedades de capa, podemos hacerlo.
La capa de fondo podemos hacerla invisible dándole clic al icono del ojo que aparece al lado del nombre.




