Para hacer fotografía nocturna de la ciudad lo más importante además de la cámara es el trípode y utilizar el control remoto, si la cámara tiene unos o sino el disparador automático (timer).
La hora ideal para realizar este tipo de fotografía es cuando el cielo adquiere tonalidades de azul profundo y púrpura, más o menos 30 minutos después de que se oculta el sol.
En este momento se pueden lograr unos tonos increíbles en el cielo y una gran variedad de colores por las luces artificiales. Es importante tratar de que la escena contenga agua, pues ésta agrega mucha vida a la imagen permitiendo que las luces se reflejen.
La fotografía nocturna requiere un cuidadoso balance entre el ISO, la velocidad y la apertura. El ruido en la imagen se incrementará al aumentar el ISO y al tener un tiempo muy largo de exposición.
Si utilizamos un ISO mayor de 400, es muy posible que la imagen tenga mucho ruido en las sombras. Para evitar el ruido debemos mantener el ISO entre 100 y 200 y la velocidad de obturación por debajo de 20 segundos.
Una vez tenemos claro la forma de mantener el ruido bajo control, debemos pensar cuál es la profundidad de campo que requiere la escena. Si todavía hay detalle en las sombras es importante mantener una apertura de por lo menos f/11 o f/16 para poder controlar el enfoque, sin que se nos alargue demasiado la exposición.
Para fotografiar escenas nocturnas con una cámara compacta también debe hacerse con un trípode, usando el disparador automático (timer), bloqueando el flash y usando el control de exposición automático o de escena nocturna.
Dependiendo de cómo se vea la imagen, se puede incrementar o decrecer la exposición: Si la imagen es muy oscura se compensa +1 o +2, si la imagen es muy clara se compensa -1 o-2.




