El circo y el carnaval es uno de los temas favoritos de los fotógrafos, así como antes lo fue de los pintores.
El colorido, la fastuosidad de los trajes y la belleza del espectáculo, son un tema muy atractivo a la hora de fotografiarlo.
Pero lo que ha simple vista se ve tan atractivo, puede convertirse en un tema bastante difícil. El principal problema es el manejo de la luz.
En general los circos y otros espectáculos de teatro, tienen prohibida la fotografía con flash, y aunque ésta fuera permitida, los espectáculos se presentan en espacios muy amplios y oscuros, donde el flash no alcanzaría sino a cubrir unos pocos metros.
Además el uso de un flash en automático limita no sólo el tiempo de obturación, sino la profundidad de campo y como complemento no serviría de mucho.
La velocidad a la que generalmente está sincronizado el flash es 1/60 y por lo escasa de la luz, tendríamos el diafragma casi completamente abierto, lo que limita también el enfoque y la profundidad de campo.
Pero no todo está perdido. Es importante ir preparado, muchas veces antes o después de las presentaciones, muchos circos permiten que el público pueda fotografiase o fotografiar a sus payasos o a sus personajes centrales y también a los animales. Esta es una oportunidad que no debe desaprovecharse, porque podremos manejar la luz y el encuadre como más nos favorezca.
Ya dentro de la carpa o el recinto donde será la función, es muy importante, llevar un pequeño trípode manual o un monópodo (trípode de un sólo pié), para poder utilizar la velocidad más baja posible sin que la imagen quede movida.
Debemos también utilizar el ISO más alto que tenga la cámara. La nueva cámara Canon 5D Mark II, puede graduársele el ISO hasta 25,600, esto es visión nocturna. Pero es una cámara de casi $3,000 dólares y todavía nueva en el mercado. Mientras esa característica llega a cámaras más convencionales, debemos conformarnos con el más habitual, ISO 1,600.
Al usar un ISO tan alto, las imágenes quedarán con ruido, pero este en general no molesta por el tipo de fotografía que se hace en el circo y incluso puede dar un efecto un poco impresionista.
Un teleobjetivo es importante, a no ser que tengamos la fortuna de estar sentados en primera fila, ya que nos permite acercarnos y poder encuadrar mejor las figuras evitando que gran parte de la imagen quede oscura y permitiéndonos hacer una exposición más adecuada.
Exponer en el circo, es un proceso de ensayo y error y debemos hacer algunos pruebas antes de empezar la función. La luz será muy contrastada, de colores fuertes y difícil de manejar, el exposímetro puede darnos lecturas equivocadas por los rayos de luz dirigidos a los personajes, en contraste con la oscuridad de las graderías.
En definitiva, es un esfuerzo que merece la pena hacerse bien hecho, ya que las imágenes serán muy bellas, pero deben hacerse con cuidado y con la cámara estable en el trípode. De las cientos de fotografías que se toman en este tipo de espectáculos, la mayoría se pierden por la falta de técnica y del conocimiento apropiado.
No se necesita una cámara sofisticada, incluso una cámara compacta puede hacer un buen trabajo, siempre y cuando esté completamente estable.






