Los hongos son las esculturas de la naturaleza. Sus formas suaves y redondeadas, sus colores y texturas, atrapan y reflejan la luz de una manera única.
Para fotografiar hongos, lo primero que debemos saber es dónde y cuando encontrarlos y esto cambia según el país y según la época del año.
En los países donde hay estaciones, muchas veces es más fácil encontrarlos durante el otoño y comienzos del invierno donde las temperaturas son más bajas y es más húmedo.
En el trópico se encuentran hongos en casi todas las épocas del año, pero especialmente en las estaciones lluviosas, ya que si el clima está muy seco, son difíciles de encontrar.
En la selva húmeda, en los bosques de niebla y en los páramos, los podemos encontrar durante todo el año.
Si nuestro gusto por los hongos es sólo visual, no es necesario aprender mucho sobre sus características, pero si además queremos comerlos, es muy importante aprender a clasificarlos.
Muchas veces los juzgamos por el color, puesto que en muchos insectos los colores vivos son señal de advertencia cuando el bicho es venenoso, pero esto no ocurre con los hongos.
Algunos hongos muy coloridos pueden ser comestibles, mientras que otros blancos, de apariencia semejante a los tradicionales champiñones pueden ser terriblemente venenosos.
Los hongos generalmente se encuentran pegados a los troncos caídos, debajo de las hojas o en lugares húmedos y oscuros y generalmente cerca del suelo.
Así que debemos andar con cuidado, y estar dispuestos a embarrarnos, porque tendremos que enfocar a ras del piso.
Velocidad de obturación:
Como la luz será baja, y debemos acercarnos lo más posible, es muy importante mantener la cámara estable para poder dar exposiciones más largas.
Al fotografiar hongos, en la mayoría de los casos no podremos usar el trípode, al menos un trípode normal, pues éste nos alejará del piso, que es donde queremos estar.
Venden unos pequeños trípodes de mesa, que pueden adaptarse muy bien o podemos confeccionar una bolsa de tela con arena adentro, de manera que se acomode a la forma y posición de la cámara y que la mantenga firme.
También es importante usar un control remoto para disparar, si la cámara tiene uno, o sino, usar el timer, ya que el sólo movimiento al presionar el disparador puede ocasionar una foto borrosa.
Iluminación:
Iluminar bien los hongos es todo un reto, usar el flash directo de la cámara nos dará una luz muy contrastada y dura, que creará tanto zonas demasiado iluminadas, como sombras profundas.
Para evitar esto podemos usar un flash externo difuminándolo con un material suave o rebotándolo sobre una superficie blanca.
Si no contamos con un flash externo, podemos usar la luz natural, la cual para mi gusto personal es la mejor. Podemos ayudarnos fabricando unos reflectores con pedazos de cartón blanco para reflejar la luz existente e iluminar las sombras.
Es mejor usar uno ISO bajo en la cámara, no más de 200, para evitar el ruido en las sombras y compensarlo usando una velocidad de obturación más larga. (Nunca más de 20 segundos, porque también tendremos ruido).
El enfoque es crucial al fotografiar de cerca. La profundidad de campo (es decir la zona de enfoque de la cámara) puede ser sólo de unos milímetros y para mantener el hongo dentro del área enfocada, se requiere en primer lugar, hacer un enfoque manual y en segundo lugar tener un balance perfecto con la apertura del diafragma.
Al fotografiar muy cerca, como es el caso de la fotografía de hongos, lo ideal es hacerlo con un lente macro, lo cual nos reduce muchísimo más la profundidad de campo. Así que para conservar el hongo enfocado necesitamos cerrar el diafragma para lograr mantenerlo dentro de la zona de enfoque, pero al mismo tiempo también es importante desenfocar el fondo, para poderlo resaltar.
La mayoría de las cámaras SLR tienen forma de visualizar la zona enfocada por el lente, pero si hay muy poca luz y el lente está muy cerrado, es muy difícil saber a ciencia cierta hasta donde llega la zona de enfoque. Muy posiblemente tendremos que usar la experiencia, y el ensayo y error, afortunadamente con las cámaras digitales es fácil obtener resultados inmediatos.
De todas maneras es importante hacer varias tomas con diferentes diafragmas, ya que medio punto de apertura de diafragma puede hacer la diferencia en el balance entre el enfoque del hongo y la posibilidad de desenfocar el fondo.
Este tipo de fotografía es de mucha paciencia, no sólo por la parte técnica, sino también por el reto de encontrar los hongos.
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Fotografías de Victoria Restrepo ©
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Noviembre 18th, 2008 at 4:47 am
Gracias por tus consejos, muy buena idea lo de la bolsa de arena, ya estoy “robandole”alguna funda de algunos de sus cachibaches a mis hijas para hacerme una. Por cierto.¿ crees que con un 18-55 seria suficiente o crees que las fotos serian mucho más interesantes con un ojo de pez?
Agustin
Noviembre 18th, 2008 at 11:33 am
Agustín,
Yo personalmente no soy muy amiga del ojo de pez, me parece que distorsiona demasiado, pero todo es cuestión de ensayar, es posible que de una visión interesante de los hongos vistos desde abajo.
Otra cosa importante es llevar un plástico o lona impermeable para no embarrarse demasiado, los lugares donde se encuentran los hongos, son generalmente muy húmedos y para poder fotografiar desde el piso, es indispensable acostarse sobre la tierra.
Junio 25th, 2009 at 10:25 am
Saludos. Oye, y crees que un ringflash arruine la toma? jeje, si es que luego con esos hongos hay que estar a milimetros para poder enfocar. Grazie.