Los fantasmas algunas veces son tan reales que se dejan fotografiar.
Esta fantasmagórica imagen fue tomada con flash, un lente de 75mm, f/8 y 2 segundos.
Aunque el flash alcanzó a congelar la imágen en unas milésimas de segundo, mi fantasma siguió su camino por dos segundos completos, girando la cabeza hacia un lado y produciendo ese efecto de transparencia.
El fantasma del cementerio fue fotografiado de la misma manera, pero colocando la cámara en un trípode, ya que la exposición fue de 2 segundos con un diafragma de f/16 y quería conservar las lápidas nítidas y crear el efecto solo en el fantasma.






