Lo mágico de estos pocos minutos en los que el cielo todavía está iluminado, es que nos permite mezclar armoniosamente tanto la luz natural, como la artificial.
Lo mágico de estos pocos minutos en los que el cielo todavía está iluminado, es que nos permite mezclar armoniosamente tanto la luz natural, como la artificial.
El amanecer es suave, su luz monocromática casi no permite distinguir las formas y los cambios son sutiles y lentos. La niebla y la humedad de la mañana lo cubren todo con tenue manto de magia.
Algunas veces al fotografiar flores, encontramos plantas que ofrecen una riqueza visual increíble.
Un pequeño giro de la cabeza, una ráfaga de viento que agita el plumaje, el ave con un pez en el pico o un cortejo nupcial, pueden durar una fracción de segundo
La luz siempre debe tener una dirección principal, es decir, debe venir de un sólo lado. Nuestra visión natural está regulada por el sol, como fuente única de luz, así que al fotografiar, debemos conservarla.
Uno de los mayores problemas es poder acercarnos lo suficiente para poder captar los detalles. En el zoológico o el aviario las aves estarán generalmente a una distancia acetable.
La fotografía de insectos es apasionante. Nos permite acercarnos y observar un mundo diminuto y casi desconocido, pero ella requiere de dos componentes principales: paciencia y observación.
El festival de los cerezos en Washington DC se realiza cada año durante el último fin de semana de marzo hasta el fin de semana siguiente.
Los cielos claros y despejados, los esqueletos de los árboles y la luz tan especial que se filtra en ésta época del año, nos ofrecen la posibilidad de fotografiar en medio de la naturaleza casi muerta
La naturaleza. La naturaleza lleva millones de años creando colores, combinándolos y experimentando con ellos.
